LA VANGUARDIA 21 de maig de 2003

Festival Orgullo de payasa

El humor en el circo, un terreno tradicionalmente vedado a las mujeres, se abre a una nueva generación de artistas femeninas
La mujer ha sido un Recurrente objeto Protagonista activo del humor

JOAN MARIA MINGUET – 21/05/2003
En el verano de 1929 Ramón Gómez de la Cómico, pero pocas veces es Serna informaba, desde las páginas de “El Sol” de
Madrid, de la preparación de un nuevo circo que debía
estar compuesto exclusivamente por mujeres: atletas, trapecistas, amazonas… Y añadía: “Mucho está costando el encontrar una payasa, pues no le van bien a las mujeres las desgarraduras del clown. Quizá haya que prescindir de esa trasposición y el clown sea el único artista masculino del circo, el gallo altisonante y de peluca roja”.

Entrados ya en el siglo XXI, el diagnóstico del ensayista circense a perdido cualquier vigencia: la comicidad femenina se ha convertido en los últimos años en uno de los horizontes creativos más fascinantes para esa figura en permanente transformación que a sido-y es-el payaso. Precisamente para corroborar esta apertura hacia nuevas vías de comicidad y de poesía escénica, se celebra en Andorra, entre el 21 y el 25 de mayo, y bajo la dirección de la artista catalana Pepa Plana, la segunda edición del Festival Internacional de Pallasses. Se trata de un curioso y original evento, nacido durante la primavera del 2001, que pretende reunir a las mejores payasas del mundo con el objetivo de contrastar los nuevos avances que la mujer está aportando a un lenguaje dominado ancestralmente por el hombre.

En efecto, en la historia del circo la figura del payaso ha sido esencialmente patriarcal. Pocas mujeres accedieron a esa función en el pasado. Al menos, pocas lo hicieron sin adaptarse a los estereotipos masculinos ya existentes. Se dice que, en la historia del circo americano, Amelia Butler fue la primera mujer que, en 1858, creó un personaje de payaso reconocible por su feminidad en una gira del Nixon’s Great American Circus. Con posterioridad, ya en 1939, el mítico Ringling Brothers and Barnun and Bailey Circus presenta un espectáculo anunciando la presencia de “The only woman clown in teh word”. En Europa, debemos remontarnos al París de la belle époque y a la creación del personaje de Miss Loulou. O, claro está al más cercano referente que supone Annie Fratellini, una payasa que, integrada en una ilustre saga circense, construyó un personaje de grandes y ricos matices.

Tradicionalmente, pues, la mujer ha sido un recurrente objeto cómico, pero en pocas ocasionesse había convertido en sujeto de comicidad. Sin embargo, insisto, en las últimas décadas ese panorama se ha transformado radicalmente. Coincidiendo con el auge del circo contemporáneo, o “nouveau cirque”, aquella transgresión poética y social que el payaso ha llevado implícita en su definición desde tiempos remotos se ha visto doblemente ampliada y renovada por las nuevas apuestas cómicas-y transgresoras- de las mujeres. En un espléndido libro editado recientemente en Francia, país en el que hay un inusitado interés por el circo como lenguaje de mezcolanxas posmodernas, se llega a afirmar que el futuro de la mujer está, precisamente, en la expresividad clownesca.

Algo de todo este paisaje regenerador pudo percibirse, hace dos años, con la celebración del primer Festival de Pallasses de Andorra, único en el mundo en su especialización de género y uno de los pocos dedicados al arte del clown. Allí se congregaron algunas de las payasas más sugerentes del mundo. Bellísimo fue, porejemplo, el espectáculo del a Británica Nola Rae, en el que, con un dominio portentoso delas técnicas del payaso, del mimo y del titiritero, ofreció una lectura poética y humorística de la vida de Mozart. La belga Rachel Ponsoby recuperó la figura del payaso musical con una gracia y una sensibilidad dignas del mejor encomio. También la norteamericana Laura Herts cautivó al público con su emblemática riqueza gestual; en su espectáculo primaba la lectura femenina de aspectos, como el sexo o el matrimonio, que han sido tradicionalmente abordados por el hombrecomo objeto humorístico. Sin embargo, no todas las participantes adoptaron esa lectura; fue curioso comprobar cómo, en los espectáculos surgidos de los talleres organizados por el propio festival, algunas payasas noveles imitaban gestos arquetípicamente machistas (con Jango Edwards como referente primordial) y se olvidaban de las lecturas más poéticas del clown.

En la programación de este año, que ha aumentado considerablemente el número de participantes, destacan a priori varias actuaciones. Por ejemplo, la de la australiana Sue Broadway, una de las fundadoras del Circus Oz, que ya estuvo presente en la primera edición del festival con una breve pero sublime intervención. También la excéntrica
Julie Goll, que presentará el espectaculo “Opening night…Carmen”, o el nuevo espectáculo de la payasa húngara Illi Szekeres. La función inaugural correrá a cargo de la vasca Virginia Imaz, una de las pocas payasas, junto a Pepa Plana, que ha construido un personaje singular. Por otra parte, Nola Rae volverá a estar presente en el festival, en este caso dirigiendo el espectáculo “Murder Madame”, una peculiar adaptación de “Las criadas” de Genet.

En otro orden, el festival vuelve a apostar por los talleres, o “Worksshops”, en los que payasas con trayectorias docentes reconocidas, como Ángela de Castro y Merche Ochoa, habrán preparadodurante la semana previa al festival unos espectáculos para las artistas con menor trayectoria profesional. Quizás sea en estas funciones dónde puedan calibrarse de manera más fehaciente las nuevas propuestas que las mujeres aportan a las artes escénicas de nuestra era. Una aportación que, como dice Laura Herts, debe empezar por romper con los tópicos de la belleza y de la fragilidad femeninas. El reto está servido.

 

 
 

AVUI - 28 DE MAIG DE 2003

A la segona edició del Festival de Pallasses han destacat “Murder, Madame? I The Soobee Show”

Jordi Jané - Enviat especial - ANDORRA LA VELLA

L’ANDORRA PALLASSA

El II Festival de Pallasses d’Andorra va tancar diumnege una atapeïda setmana de propostes que ha donat una mesura molt exacta de la pallassitat femenina.

Un festival que celebra la segona edició sense haver celebrat la primera només pot ser un festival de pallassos o de pallasses. En aquest cas, però, no es tracta d’un gag, sinó l’assumpció de l’èxit de l’edició del 2001, que, potser en un atac de prudència i seny, s’havia batejat Edició Zero. Dirigida per Pepa Plana, enguany aquesta biennal ha comptat amb la presidència honorífica de l’amazona Paulina Andreu, qui, ja retirada de les pistes, havia assumit el rol de clown per acompanyar el seu pare, Charlie Rivel, durant els últims onze anys en actiu de l’universal august català. Als espectacles, tallers i conferències cal afegir-hi el debut de dues companyies autòctones, un tímid primer pas de penetració del gènere clownnesc a les Valls d’Andorra.
Al festival hi ha hagut una confortant diversitat de registres humorístics i, tant per sensibilitat (no sensiblera) com pels referents argumentals a la manera de tractar-los en escena, s’hi ha evidenciat unes quantes diferències substancials entre la pallassitat masculina i la femenina. En aquest aspecte, la conferència Género y humor dictada per la pallassa i pedagoga basca Virgínia Imaz, sense inventar res de nou, contribueix a consolidar les bases d’una praxis de l’humor femení que algun dia – que desitjo no gaire llunyà- permetrà a les societats adultes gaudir d’un humor i una pallassitat assequible a qualsevol persona, sense distinció de sexes. En aquesta mateixa línia, la Imaz va presentar Modelo Klowntrapublicitaria, un ja rodadíssim al.legat espectacle amb què es rabeja qüestionant els cànons de la bellesa femenina.

Espectacles punta
Amb bona tensió escènica i una hàbil dosificació d’humor negre, vodevil, surrealisme i pallassada, va ser molt aplaudit Murder Madame?, del duo Tell Tale Hearts. Dirigit per Nola Rae, és una adaptació lliure de Les criades, de Jean Genet. Per la seva banda, Julie Goell va vessar força, intel.ligència, sensibilitat i un sentit de l’humor molt evolucionat a Opening Night… Carmen, un autèntic tour de force dirigit per Mark Ross en què, valent-se d’escombres, raspalls, plomalls, mopes i baietes, la dona de fer feines de la
Royal Opera interpreta tots els personatges de la Carmen de Bizet. Esporgant-ne uns quants minuts, el públic valoraria encara més l’espectacle d’aquesta completa i solvent actriu, cantant, titellaire i ballarina nord-americana. Una empatía suau i quatre tècniques malabarístiques ben dominades han permès que l’australiana Sue Broadway revalidés amb The Soobee Show l’èxit aconseguit al mateix escenari fa dos anys.
Les cins brasileres As Marias da Graça van presentar Tem Areia no Maiô, un divertiment entranyable si bé un pèl tou i esblanqueït. La brasilera Angela de Castro i la bascocatalana Merche Ochoa van dirigir sengles combinats, segurament l’indicador més fiable de la qualitat general i les tendències de l’art femení de la pallassada. Finalment,
les sessions golfes han estat els espectacles més concorreguts d’una programació en què, en general, s’han fet notar mès les pallasses espectadores que no pas el públic andorrà. Aquest és, segurament, un dels aspectes que ha de solucionar l’organització d’aquesta interessant (i per ara única al món) manifestació artística i sociològica.